Los fondos de inversión y los planes de pensiones tienen una fiscalidad muy ventajosa. Como vehículo de inversión colectiva, tan solo tienen que tributar por el 1% del Impuesto de Sociedades. Son los dueños de los fondos o los planes privados quienes, al venderlos, tienen que pagar por el Impuesto de la Renta

En muchos casos, estos vehículos veían cómo los dividendos que cobraban como accionistas de empresas españolas o los cupones de bonos, sufrían una retención a cargo del Impuesto de la Renta de no Residentes. Si querían que Hacienda les devolviera ese dinero, tenían que iniciar un procedimiento que en ocasiones se alargaba años.

Para evitar estas situaciones, Hacienda ha modificado el reglamento del Impuesto sobre la Renta de los no Residentes. Se facilitará a los fondos y planes privados de otros países de la Unión Europea que puedan hacer valer su condición de instrumento de inversión colectiva y puedan así evitar esa retención.

El gran problema con que se encontraban algunos vehículos era acreditar que tenían su residencia fiscal en un país de la Unión Europea, pero ahora la modificación aprobada por Hacienda será más sencilla demostrarlo.

Durante los últimos dos años, el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional han dictado una veintena de sentencias que fallan contra Hacienda por haber retenido impuestos injustamente a varios fondos y planes extranjeros cuando invertían en España.

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