Mantener una sociedad inactiva puede ser útil, si se desea dejar el negocio en stand by, por motivos de mercado. Sin embargo, no tener actividad no exime de una serie de cumplimientos legales, que muchas sociedades se saltan. Bien por desconocimiento, o por posibles irregularidades y casos de fraude que Hacienda vigila

.

En ocasiones las sociedades dejan de realizar su actividad normal y los administradores deciden, en lugar de darlas de baja, mantenerlas y evitar de esta manera todos los trámites que conlleva su disolución.

 

Perdura la obligación de presentar el Impuesto de Sociedades.

 

Obligaciones con el Registro Mercantil

La sociedad sí tendrá la obligación de realizar todos los trámites como si ejerciera la actividad, por lo que tendrá que llevar la contabilidad, legalizar los libros y formular las cuentas anuales. En el caso de que no se depositen los documentos en los plazos legales establecidos, los administradores de la sociedad podrían tener sanciones de 1.200 euros a 60.000 euros.

 

Más controles de Hacienda

La Agencia Tributaria no va a quitarle el ojo a estas sociedades, pues sospecha que la mayoría de estos negocios ‘fantasma’, sobre todo aquellos que son de pequeño tamaño esconden negocios no declarados.

Compartir