Desde el pasado 18 de julio, los autónomos deberán aplicar algunos cambios en su contabilidad.

 

Los contribuyentes que desarrollen actividades cuyo rendimiento se determine a través de estimación directa estarán obligados a llevar y conservar los siguientes libros de registros:

          – Libro registro de ventas e ingresos, en el que se anotarán, el número y fecha de la factura expedida; el nombre y apellidos, razón social y número de identificación fiscal del destinatario; concepto; importe y si la operación está o no sujeta a retenciones.

– Libro registro de compras y gastos, en el que se deberán anotar el número y fecha de cada factura recibida; el nombre y apellidos, razón social y número de identificación fiscal del obligado a su expedición; el concepto; el importe considerado gasto y si la operación está o no sujeta a IVA.

-Libro registro de bienes de inversión, donde los contribuyentes registrarán, debidamente individualizados, los elementos patrimoniales afectos a su actividad.

-Libro registro de provisiones de fondos y suplidos, en el que se anotarán con la debida separación, el número de la anotación; la naturaleza del movimiento; las fechas en que las provisiones o suplidos se hubieran producido o pagado; el importe; el nombre y apellidos, razón social y número de identificación fiscal del pagador de la provisión y el número de la factura en el que se refleje la operación.

 

Autónomos que declaran por estimación objetiva

          Aquellos autónomos acogidos al sistema de estimación objetiva, estarán obligados a llevar y conservar los libros registros de bienes de inversión y el de ventas e ingresos.

 

Requisitos formales

Todos los libros de registros mencionados deberán ser llevados: con claridad y exactitud, por orden de fechas, sin espacios en blanco y sin interponer, raspaduras ni tachaduras.

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