El consejo de ministros aprobó el pasado viernes 28 de diciembre del año 2018 un Real Decreto-Ley por el que se aprueban medidas de urgencia sobre la creación artística por el que se practica  la reducción del IVA para los servicios de artistas y técnicos a productores de películas, funciones de teatro y de conciertos;

Desde el 1 de enero de 2019, el IVA de la actividad de artistas, músicos y técnicos que se factura a organizadores de conciertos será del 10%, en lugar del 21% como hasta ahora. El requisito es que los servicios artísticos o técnicos se presten como persona física.

Desde el 2019, los promotores de conciertos facturarán al 10% en las entradas y soportarán también el IVA de su gasto principal (la factura de los artistas) al 10%. La principal ventaja de esta medida para el sector de la música en vivo es financiera (el IVA queda a devolver) Al tratarse de operaciones entre empresarios o profesionales realmente no supone una mayor recaudación para la Administración Tributaria, pues el saldo a favor del promotor acabará siendo recuperado, pero pasado demasiado tiempo desde la operación real. Estas implicaciones pueden ser más acusadas en producciones culturales de presupuesto y rentabilidad media/baja, que son la base del tejido económico en la industria de la cultura.

Además de esto, puede tener un efecto positivo muy importante en los propios artistas, pues a menudo cierran sus contratos por cantidad total a cobrar (IVA incluido), lo cual supondría que su margen de beneficio aumentará un 11% en 2019.

Se plantean las siguientes dudas:

  1. a) Se habla de servicios de intérpretes, artistas y técnicos a «organizadores de obras musicales». No especifica de obras musicales «en vivo o en directo».
  2. b) Los músicos no podrán aplicar el tipo reducido de IVA si trabajan a través de una sociedad mercantil, por ejemplo una SL. Tampoco se aplica si el espectáculo se factura al promotor por una empresa productora o de management con forma mercantil.

El IVA reducido sólo se aplica a la actividad propia de intérpretes, artistas, directores y técnicos. El objeto principal del servicio y de la factura debe ser la actuación musical, artística o los trabajos técnicos. La figura del músico intérprete, director y actor, en conciertos, obras teatrales y películas no ofrece muchas dudas e incluso se puede conceptualizar jurídicamente con las definiciones de la Ley de Propiedad Intelectual. En lo que respecta a técnicos, pueden aplicar el IVA reducido aquellos que profesionalmente contribuyen con sus conocimientos específicos a la representación o ejecución de los espectáculos (técnicos de sonido, iluminación, grafismo,…).

Los servicios de otros profesionales relacionados con el espectáculo que no están en las categorías comentadas en el párrafo anterior tributan al tipo general del 21%, como sería el caso de los representantes o agentes de artistas. Nos pueden quedar dudas con casos fronterizos, como un road mánager o responsables de escenario, en su posible categorización como técnicos del espectáculo.

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