El Gobierno ha aprobado finalmente en el Consejo de Ministros la eliminación del artículo 52.d que permitía hasta ahora el despido de un trabajador por acumulación de faltas de asistencia, aunque estas estuvieran justificadas.

Esta derogación no tiene ningún tipo de efecto retroactivo, ni siquiera para los litigios actuales, que aún no tengan sentencia firme.

Esta causa de despido que ha sido derogada (el artículo que lo regulaba ha desparecido por completo de la norma laboral), era conocida como despido por absentismo porque recogía como causa objetiva de despido –cuya indemnización es de 20 días por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades– las faltas de asistencia al trabajo, aun justificadas pero intermitentes.

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