El ministerio de trabajo pretende incentivar la contratación indefinida poniendo coto al contrato temporal, de manera que solo se pueda llevar a cabo en causas muy determinadas.
La contratación temporal solo se podría hacer por causa organizativa, abarcando cualquier tipo de sustitución de trabajadores, y por causa productiva, ante necesidades de trabajo temporal como alteraciones transitorias de demanda y producción o proyectos con autonomía propia.
Se llevaría a cabo la simplificación de la contratación prometida a Bruselas, dejándola solo en tres modelos, el indefinido, el temporal y el formativo.
Se apuesta por recuperar los 45 días salario/año de indemnización en ceses de contratos temporales fraudulentos que terminan en despidos improcedentes. Junto a esto, propone multas por cada contrato temporal fraudulento.