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En el caso de la conocida criptomoneda bitcoin (así como otras divisas digitales), las personas que en algún momento del año pasado la hayan adquirido deberán reflejarlo en la campaña de la Renta

El dinero que se obtenga o se pierda con las criptodivisas, Hacienda lo considera una ganancia o una pérdida patrimonial, por lo que un propietario de bitcoin deberá pagar entre un 19% y un 26% en el IRPF en la próxima declaración.

Si una persona obtiene una ganancia patrimonial de 6.000 euros, la Agencia Tributaria establece que se les aplica un 19%, porcentaje que asciende al 21% entre la cuantía anterior y 50.000 euros. En el caso de que una persona haya obtenido más de 50.000 pero menos de 200.000 euros de beneficio económico durante un ejercicio, el tipo sube al 23%. Por último, el tramo que se estrena este año, grava el 26% de las ganancias superiores a los 200.000 euros.

No obstante, en el caso de que la persona registre pérdidas, este puede compensarlas en los cuatro ejercicios siguientes de la Renta con las ganancias en concepto de transmisión de otros elementos patrimoniales.

Asimismo, las criptomonedas se encuentran sujetas al impuesto sobre el patrimonio, es decir, el valor de dicha divisa se suma al cálculo del patrimonio del declarante al igual que ocurre con los fondos de inversión o diferentes acciones, tal y como advierte Hacienda desde 2017.

Uno de los errores habituales es pensar que no se debe tributar por el dinero obtenido al canjear unas criptomonedas por otras. Hacienda entiende esto como una alteración en la composición del patrimonio por la que se tributa. Si una persona invierte 1.000 euros en bitcoin y al cabo de un mes decide invertir en ethereum ese dinero, la cual tiene por ejemplo un valor de 2.000 euros, está ganando dinero, por lo que se considera una ganancia patrimonial.

Las monedas digitales además tributan un 25% en el Impuesto de Sociedades, en función de la diferencia entre su coste de compra y el beneficio de la venta y del mismo modo se puede añadir un 10% de amortización por deterioro de valor.

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