La Inspección de Trabajo tendrá las siguientes prioridades:
- Vigilar el pago de los salarios, con «especial atención» al salario mínimo interprofesional.
- Controlar las horas extra y las jornadas.
- Garantizar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres en el empleo y la ocupación.
- Vigilar la ley de repartidores.
- Proteger a los colectivos vulnerables.
- Prevención de riesgos laborales.
- Impulsar la lucha contra el fraude.
La inspección apostará por las nuevas tecnologías, la automatización y el big data y centrará sus esfuerzos en los siguientes aspectos:
- Abuso de la contratación temporal mediante la celebración de contratos temporales concatenados o sin causa, con especial atención a la fuerza laboral joven.
- Uso fraudulento de los contratos a tiempo parcial y de los contratos fijos discontinuos: «atendiendo a la relevancia adquirida tras la reforma laboral de los contratos fijos discontinuos.
- Lucha contra el fraude en Seguridad Social, «en particular» en la cotización indebida de salarios.
- Falsos autónomos, falsos becarios y falsos cooperativistas.
- Lucha contra el fraude en los desplazamientos trasnacionales.