Por tercer año consecutivo, la Agencia Tributaria ha puesto en marcha en el 2019, desde el mes de mayo, un plan de envío masivo de cartas a pequeños negocios, con venta directa al público, con el fin de atacar la economía sumergida. Esta nueva oleada del Plan del IVA se ha puesto en marcha coincidiendo con la campaña de declaración de la renta aunque, en realidad está enfocada a aflorar fraude en el impuesto sobre el valor añadido y en el de Sociedades.
En esta ocasión, la novedad respecto a los dos años anteriores en los que se ha puesto en marcha el plan, consiste en que la carta informa al contribuyente de ratios de negocio medios del sector en el que operan (relativos a márgenes de negocio y cobros en efectivo y en tarjeta) para poner de relieve que los indicadores del suyo discrepan de las líneas generales y que eso puede ser interpretado como una síntoma de riesgo fiscal.
Por ejemplo un pequeño negocio, solo obtiene un margen de beneficio del 3,36% sobre los ingresos (mientras que la media del sector el del 8,38%) y, según los datos bancarios, cobra mediante tarjeta el 78,37% de su facturación (mientras que la media del sector es del 67,52%) pueden brotar indicios que hagan pensar a AEAT que hay ingresos en efectivo que no están siendo declarados.
Eso no implica que necesariamente que exista fraude. Corresponderá a Hacienda, en todo caso, averiguar si esos ratios son porque ese negocio va peor que los de su competencia o porque se están ocultando ingresos en una contabilidad B.
Esta carta es una mera comunicación, por lo que no debe contestar, enviar documentación, ni justificar el importe de los datos que se desprenden de sus declaraciones, ni de los abonos que puedan existir en sus cuentas bancarias. Simplemente se da traslado la información de que dispone la Agencia Tributaria.
El objetivo es que los empresarios se conciencien, que declaren de forma voluntaria y que sepan que, si se desvían, Hacienda tiene datos suficientes para inspeccionar. Este tipo de actuaciones son de gran eficacia para estimular el cumplimiento voluntario y liberar recursos de la Inspección para perseguir el fraude más voluminoso o a los contribuyentes que, pese a haber sido avisados, no han modificado las pautas de sus declaraciones.
En esta estrategia encaja, también, el reciente envío de 700.000 cartas a titulares de pisos en alquiler, siguiendo la estela de ejercicios recientes. La mayor eficiacia del plan reside en estimular el cumplimiento voluntario de quienes reciben estas cartas.